domingo, 30 de diciembre de 2012

Anulación de lo grotesco (Qeiqrist)

La lógica sin límites.
La razón inexplicable.

No seré movido.
No seré perturbado.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Usted misionero

La sangre caliente ardía como hirviente lava sobre los dedos semicongelados del recluta Phierius.  Con gran dificultad trataba de detener la abundante hemorragia de su herida en la ingle derecha.  Se encontraba agonizando, reclinado contra la pared de un hoyo de impacto de obús encharcado con nieve embarrada.  Víctima del pánico y el agudo escozor, el recluta Phierius chillaba todo tipo de maldiciones y aullidos desesperados.  A su alrededor la batalla seguía su curso.

- ¡Aaah!  ¡Por qué, por qué...!  ¡No puede ser!

El daño de Phierius no era necesariamente mortal; con el debido tratamiento hecho a tiempo podría prevalecer.  Y eso dependía del resultado del conflicto.

- ¡Hijo de puta!  Mierda...

Finalmente cedió al agotamiento y se acabaron los lamentos.  La mente exhausta del sangrante recluta comenzó a cogitar:

- Las medusas gigantes, por ejemplo.  No poseen cerebro.  Posesiones.  ¿Posesiones materiales?  Ahora por fin me doy cuenta de...  La vida.  ¿Cuál es la característica principal de la vida?  Los ojos, las extremidades.  Los ojos no.  ¿Hay alguien ahí fuera?  Normand Bail Phierius, recluta de infantería de la División 92 Escuadrón Piedra liderado por...  El resultado es absurdo.  ¡Qué mundo!  La frecuencia es imposible.  ¿Pero cómo puedo pretender ni la más remota comprensión?  La complejidad.  ¿Puede ser?  Numerosísimos elementos que trabajan con un mismo fin: la vida.  Dan lugar a un organismo.  Pero hay demasiado espacio.  Demasiado Frío.  No hay fin; y es mi culpa...  ¿Pero quién soy?  ¿Yo?  ¿Quién habla?  Si lo sagrado es material no hay lugar para lo sagrado.  La materia es vida, pero parece que la vida no lo es todo.  Elevo.  Tiempo al tiempo, tiempo al tiempo.  ¡Materia impacto!  ¡Rechazo a la materia!  Los colores...  Ilusiones...  Ambición...  Los colores pueden ser inteligentes.  Alma inteligente.  Ánima.  Sí, ¿dónde está el alma?  Mis amigos...  Ja, tiempo.  Yo siempre ganaba.  Debí cuidar mejor mi salud...

Las cogitaciones del recluta Phieirus cesaron de repente.

martes, 30 de octubre de 2012

Instintivo

Puestos a evaluar el estado crítico de aquellas promesas sin fundamento y teniendo en cuenta las extrañas cicunstancias del quebrantamiento de la Ley Carcajada, al final todo resulta en mayor o menor medida evidente.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Menos pausas

Eran sin duda tiempos difíciles.  Probablemente los más difíciles a los que Buran-Teyé y los suyos tuvieron que enfrentarse nunca.  Ya habían perdido la cuenta de los muchos ciclos que habían pasado en condiciones extremas tratando de atravesar una enorme llanura cubierta de escarcha.  La vegetación era escasa y pobre en nutrientes, y apenas merecía la pena intentar cazar una de esas extrañas y velocísimas liebres polares cuya dura carne difícilmente bastaba para alimentar a uno o dos.  La muerte había asolado ya a casi la mitad del grupo: doce habían sucumbido al frío agotamiento, la fiebre cúbica se había llevado a cuatro y afectaba severamente a otros siete, y una joven madre había muerto de pena al encontrar el rostro de su hijo sepultado entre la nieve.

Buran-Teyé, el sabio; mediante rituales y conjuros de todo tipo; guiaba al grupo, los protegía de los mortíferos vientos gélidos y aliviaba los dolores a los enfermos.  Además, enseñaba técnicas de meditación para superar el hambre.  En general, el grupo estaba bastante agradecido al sabio; de no ser por él ya todos estarían muertos.  Aunque también era cierto que nunca habrían abandonado su hogar para cruzar aquel páramo inhóspito de no ser por el propio Buran-Teyé.

viernes, 31 de agosto de 2012

Cicli enervad

Recorro tierras de un sistema conquistado en el pasado camino al viejo cuartel, absorto en mis cogitaciones de melancolía y destrucción.  Oigo una voz que me llama entre la multitud.  Busco.  No encuentro hasta que un brazo se eleva y saluda.  La dueña del brazo: una joven monarca de un pequeño reino cercano, aliado a nuestro bando durante la guerra, acompañada por sus sirvientas.  Están todas sentadas bebiendo zumo plácidamente.  Devuelvo el saludo con cortesía y me dispongo a retomar mi camino.  Me vuelve a llamar, invitándome a acompañarlas.  Tras una rápida cogitación, decido acercarme para charlar unos instantes.  Amablemente y por simple curiosidad, me cuestiona sobre los conflictos actuales, la política de la Distorsión y sobre algún que otro recluta que recuerda de la guerra.

Le hablo sobre la rebelión racista del sistema Eikegeros, el Duque de Drus y su tratado sobre el Aislamiento Distorsionado y finalmente sobre el recluta Julliheliphavronzhallaiah y su reciente adicción al sarf electrónico.  Petra-Hel II, o Tzairabeei, como se llamaba ella antes de ser coronada, me recuerda su disposición y su buena voluntad de ofrecer apoyo para cualquier noble contienda en el futuro.

Es poco probable que algún día necesite su ayuda.

martes, 31 de julio de 2012

Ictus

Un halo de desolación absoluta inundaba la penumbrosa estancia.  En una esquina, sentado contra la pared y la cara hundida entre las rodillas se encontraba el recluta Pena, cuya mente atormentada desbordaba una profunda angustia.

De pronto, el agonizante soldado notó una presencia extraña.  Muy despacio alzó la mirada ojerosa hasta dar con el intruso:  un niño de origen tefardí se encontraba al otro lado del marco de la puerta mirándole con fijeza.  El recluta Pena sintió su corazón acelerándose junto con el terror inicial que le provocó la imagen.  Luego de observarlo unos momentos el soldado comprendió lo que ocurría.  Pena enseguida supo que ese niño era en realidad la encarnación de sus horrores, sus fantasmas y demonios particulares, principal y único causante de toda su ansiedad y sufrimiento.  En definitiva, era una representación maligna de las torturas por las que había pasado.  El infante continuaba contemplándolo con gesto inexpresivo.

El recluta Pena se levantó.  Encorvado, con ojos rojos y saltones fijos en el niño, Pena utilizaba ambas manos para gesticular exageradamente mientras le susurraba con la voz rota:

- Ven...  Ven.  Niño, ven aquí...

El párvulo permaneció inmóvil.  Pena, sin apartar de él su mirada furiosa, muy lentamente alargó su brazo derecho hasta alcanzar un cuchillo de cocina que se hallaba sobre una mesa.

- Niño...  Niño bonito, ven...  Bueno, ya voy yo...  No te muevas, niño...  No te muevas...

El soldado, con el filo mortal escondido tras la espalda, muy lentamente, como el cazador acechando a su presa, comenzó a dar pasos cortos hacia el pequeño tefardí.

Pena, quien avanzaba muy despacio pero sin parar, ya casi podía saborear su victoria.  De sólo imaginarla salivaba en exceso y las rodillas le temblaban.  En tal estado de enajenación se encontraba que inicialmente no se percató del drástico cambio de temperatura que la estancia estaba experimentando.  Hace sólo unos momentos se encontraba sudando pesadamente; ahora el Frío le hacía tiritar y salía vaho expulsado en grandes ráfagas de su boca.  Comprendió que cuanto más se acercaba a su objetivo definitivo más bajaba la temperatura, pero eso no le hizo detenerse.

Apenas se encontraba a cuatro o cinco falgos del niño, a quien no parecía afectarle el ambiente glacial.  Pena comenzaba a perder el sentido de sus dedos y estaba obligado a pestañear incesantemente para evitar la congelación de sus ojos.  A pesar de ello, continuaba.  Estaba decidido, nada quebrantaría su voluntad de alcanzar su implacable venganza.  Con un enorme esfuerzo continuó avanzando mientras una fina capa de escarcha comenzaba a cubrirle por completo.  Ya casi ni podía sentir las manos, lo cual no le impidió alzar el brazo derecho.  Dio un par de pasos más y paró.  Por unos momentos, el soldado permaneció quieto con la amenazadora arma blanca por encima de su cabeza.  El niño tefardí ya a su alcance.

El aire gélido rajaba la garganta e inundaba los pulmones del recluta Pena cada vez que inspiraba, el hielo le había calado hasta los huesos y un agudo dolor le azotaba al tratar de mantener los ojos abiertos.  Sin embargo, este soldado tan sólo disfrutaba del momento, antes de acometer su hazaña final.

sábado, 30 de junio de 2012

Proyecto caníbal

Vejez.

jueves, 31 de mayo de 2012

Estupidísimo

Mineros buscan demonios.

"¡Oh, furia!  ¡Hierro corre por mis venas!
¡Ábrete, tierra, rompe con estruendo y termina esta tortura!"

 Futuro, futuro, futuro...

domingo, 29 de abril de 2012

La nobleza del héroe Bui

Centaurov- ¿Está quieto?
Suzzi- Creo que no.
C- Pero... ¿Se mueve?
S- No.
C- Entonces está quieto.
S- No exactamente.

sábado, 31 de marzo de 2012

La ciénaga poética

El esclavista leía en alto con un fuerte acento Xhabertino y cierto tono sarcástico:


- "No me cabe la menor duda de que el proceso evolutivo más importante que ha habido en la historia de los homínidos ha sido la transición al actual Homo Trascendenthal. Las formas de vida primitivas anteriores al Homo Trascendenthal sufrieron algunos cambios en su anatomía; pero fueron las alteraciones en su psique las que permitieron alcanzar el asombroso estadio de autosuperación cultural en la que se encuentra la especie. Los cambios fueron:

Incremento general de estatura y masa corporal.

Agrandamiento y enrojecimiento notable de manos y pies. Endurecimiento de articulaciones; especialmente muñecas y tobillos.

Mayor diversidad cromática de pigmentación de piel, cabello e iris ocular.

Perfeccionamiento del sistema inmunológico.

Mejora en la distribución de masa cerebral para mayor rendimiento y ahorro energético. Como resultado importante reducción de la necesidad de dormir. El Homo Trascendenthal se convierte en un animal transnocturno.

Desarrollo del sentido de percepción astral. Consecuente creación del código astroemocional, vía para la aceptación y entendimiento íntegro de la Teoría de la Contradicción como el punto de vista teológico-filosófico más extendido.

Descubrimiento de la energía eteocléica.

Equilibrio en la percepción de la existencia propia: tanto individuo como ser social.

Un funcionamiento más eficaz de selección natural apoyado por la generalización de un canon de belleza erótica muy estricto.

Superación de la homosexualidad y demás preferencias sexuales contraproducentes desde el punto de vista reproductivo."


Una vez acabó de leer, el esclavista, que además era bizco, arrugó el papel lentamente, se lo metió en la boca, lo masticó con desdén durante un tiempo y tras un par de intentos de tragarlo lo escupió y lo pisoteó hasta destruirlo por completo.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Virulencia

Directo a Djörenheim.

lunes, 30 de enero de 2012

Terreno chatarra

Has vencido a la muerte.
Has vencido al miedo y al dolor.
Únete a mí, El Systema.

Careces de disciplina.
Careces de un icono en el que posar tu férrea lealtad.
Únete a mí, El Systema.

Únete a mí, El Systema; y te convertiré en la élite.
Únete a mí, El Systema; y destruiré tu identidad.
Únete a mí, El Systema; y te marcaré con mi sello.

Yo soy El Systema.
Únete a mí.