La sangre caliente ardía como hirviente lava sobre los dedos semicongelados del recluta Phierius. Con gran dificultad trataba de detener la abundante hemorragia de su herida en la ingle derecha. Se encontraba agonizando, reclinado contra la pared de un hoyo de impacto de obús encharcado con nieve embarrada. Víctima del pánico y el agudo escozor, el recluta Phierius chillaba todo tipo de maldiciones y aullidos desesperados. A su alrededor la batalla seguía su curso.
- ¡Aaah! ¡Por qué, por qué...! ¡No puede ser!
El daño de Phierius no era necesariamente mortal; con el debido tratamiento hecho a tiempo podría prevalecer. Y eso dependía del resultado del conflicto.
- ¡Hijo de puta! Mierda...
Finalmente cedió al agotamiento y se acabaron los lamentos. La mente exhausta del sangrante recluta comenzó a cogitar:
- Las medusas gigantes, por ejemplo. No poseen cerebro. Posesiones. ¿Posesiones materiales? Ahora por fin me doy cuenta de... La vida. ¿Cuál es la característica principal de la vida? Los ojos, las extremidades. Los ojos no. ¿Hay alguien ahí fuera? Normand Bail Phierius, recluta de infantería de la División 92 Escuadrón Piedra liderado por... El resultado es absurdo. ¡Qué mundo! La frecuencia es imposible. ¿Pero cómo puedo pretender ni la más remota comprensión? La complejidad. ¿Puede ser? Numerosísimos elementos que trabajan con un mismo fin: la vida. Dan lugar a un organismo. Pero hay demasiado espacio. Demasiado Frío. No hay fin; y es mi culpa... ¿Pero quién soy? ¿Yo? ¿Quién habla? Si lo sagrado es material no hay lugar para lo sagrado. La materia es vida, pero parece que la vida no lo es todo. Elevo. Tiempo al tiempo, tiempo al tiempo. ¡Materia impacto! ¡Rechazo a la materia! Los colores... Ilusiones... Ambición... Los colores pueden ser inteligentes. Alma inteligente. Ánima. Sí, ¿dónde está el alma? Mis amigos... Ja, tiempo. Yo siempre ganaba. Debí cuidar mejor mi salud...
Las cogitaciones del recluta Phieirus cesaron de repente.
- ¡Hijo de puta! Mierda...
Finalmente cedió al agotamiento y se acabaron los lamentos. La mente exhausta del sangrante recluta comenzó a cogitar:
- Las medusas gigantes, por ejemplo. No poseen cerebro. Posesiones. ¿Posesiones materiales? Ahora por fin me doy cuenta de... La vida. ¿Cuál es la característica principal de la vida? Los ojos, las extremidades. Los ojos no. ¿Hay alguien ahí fuera? Normand Bail Phierius, recluta de infantería de la División 92 Escuadrón Piedra liderado por... El resultado es absurdo. ¡Qué mundo! La frecuencia es imposible. ¿Pero cómo puedo pretender ni la más remota comprensión? La complejidad. ¿Puede ser? Numerosísimos elementos que trabajan con un mismo fin: la vida. Dan lugar a un organismo. Pero hay demasiado espacio. Demasiado Frío. No hay fin; y es mi culpa... ¿Pero quién soy? ¿Yo? ¿Quién habla? Si lo sagrado es material no hay lugar para lo sagrado. La materia es vida, pero parece que la vida no lo es todo. Elevo. Tiempo al tiempo, tiempo al tiempo. ¡Materia impacto! ¡Rechazo a la materia! Los colores... Ilusiones... Ambición... Los colores pueden ser inteligentes. Alma inteligente. Ánima. Sí, ¿dónde está el alma? Mis amigos... Ja, tiempo. Yo siempre ganaba. Debí cuidar mejor mi salud...
Las cogitaciones del recluta Phieirus cesaron de repente.