domingo, 30 de septiembre de 2018

Rumor del que piensa sin blablu

Bien entrada la luz del amanecer, tras largo tiempo volviéndose de un lado a otro en el lecho, el recluta Bideo al fin se incorporó. Con los ojos entreabiertos quedó quieto unos momentos reproduciendo en su mente los extraños fragmentos de sueño de duermevela que había tenido desde que despertó.

-Hoy va a ser un buen día. Es buen día para ir a la estación a desayunar. Voy a desayunar pan de fa con caramelo. Caramelo de frabela; no, de caguhete. Pan de fa con caramelo de caguhete y un té de orízalo de Pratzier. Sí. Sí. Quizá incluso la vea, ¿quién sabe? Sí, ¿quién sabe? Quizá incluso la vea. Quizá incluso la vea. Sí, hoy va a ser un buen día. Buen. Día.

Entonces, el recluta Bideo salió de su hogar y al ver el panorama de absoluta desolación y destrucción post-eteocléica recordó que el pan de fa ya no se hacía, y el caramelo de caguhete menos; y que antes encontraría un escorpión bailando la jabala que un té de orízalo de Pratzier; que no quedaba piedra sobre piedra de lo que fue la estación que, de hecho, ya no existía desde antes incluso de la guerra; y que no la había visto desde hacía tanto tiempo que si la viera ya no sabría qué decirle cuando le preguntara "¿por qué?".