lunes, 31 de diciembre de 2018

Ichiyichi Wumbuwumbu

Los confines no son el final.
Me lo dijo el Príncipe Zádico.
Zádico, pero moral.

viernes, 30 de noviembre de 2018

Coágulo de tiempo

Pensaba en la gravedad cero alterada a una milésima de tantas ideas como sea posible afrontar siendo la capacidad de seducción razonada. Sin intención alguna de continuar la actividad anterior a esta, hay un claro perdedor, pues la que sí vale no es sino plana. Decían que las historias de antaño tiempo ha que se marchitaron en fortuna de muchos, pero hay rituales que premian demasiado. "Dicotomías del asunto, diría yo" - dijo. Sin embargo, la confusión era la mayor en grado. La escala era absurda. Si la situación empeorara habría que tomar la opción que no procede. "Procede." - dijo. "Anomalías que no tienen importancia alguna, no me cabe la menor duda." - dijo. Aunque ahora habrá que desfilar unos cuantos de los que están apagados. Si no se logra habrá consecuencias bárbaras para todos, dicho queda.

Los insectos y su inteligencia leve se funden y dan pie a la concesión que todos necesitábamos. Raquíticos chapuzones de simbiosis desmejorada se presentan ante las puertas de un abismo feo, analfabeto y partido. Ojalá hubiera salido mejor. "Quieren apostar, pues que apuesten." - dijo. Sentimientos encontrados no son queridos en este lugar del pasado. Los dolores aburren a cualquiera y el papel insostenible da de sí sin problema. Hasta ahí. Petrificado, tuerto y atormentado, tanto, que la impresión sobre las razones ya no procede. "No procede." - dijo. Y no dijo mucho más tras eso.

miércoles, 31 de octubre de 2018

Salvadme.

domingo, 30 de septiembre de 2018

Rumor del que piensa sin blablu

Bien entrada la luz del amanecer, tras largo tiempo volviéndose de un lado a otro en el lecho, el recluta Bideo al fin se incorporó. Con los ojos entreabiertos quedó quieto unos momentos reproduciendo en su mente los extraños fragmentos de sueño de duermevela que había tenido desde que despertó.

-Hoy va a ser un buen día. Es buen día para ir a la estación a desayunar. Voy a desayunar pan de fa con caramelo. Caramelo de frabela; no, de caguhete. Pan de fa con caramelo de caguhete y un té de orízalo de Pratzier. Sí. Sí. Quizá incluso la vea, ¿quién sabe? Sí, ¿quién sabe? Quizá incluso la vea. Quizá incluso la vea. Sí, hoy va a ser un buen día. Buen. Día.

Entonces, el recluta Bideo salió de su hogar y al ver el panorama de absoluta desolación y destrucción post-eteocléica recordó que el pan de fa ya no se hacía, y el caramelo de caguhete menos; y que antes encontraría un escorpión bailando la jabala que un té de orízalo de Pratzier; que no quedaba piedra sobre piedra de lo que fue la estación que, de hecho, ya no existía desde antes incluso de la guerra; y que no la había visto desde hacía tanto tiempo que si la viera ya no sabría qué decirle cuando le preguntara "¿por qué?".

viernes, 31 de agosto de 2018

En iró

RAU-001090 es sin duda uno de los planetas más remotos y aislados de los que se encuentran bajo nuestra influencia. Conocido también como Iburski, fue descubierto y colonizado por una civilización residual desaparecida en otra época. Se trata de un lugar interesante al que visitar si se desea observar los vestigios de cuando las leyes de la economía aún lo gobernaban todo.

martes, 31 de julio de 2018

Cha

¿A dónde vas?

¿A dónde vas?

¡A dónde vas!

sábado, 30 de junio de 2018

Electroinfarto marsupial con clase

Suzzi- Joseph.
Centaurov- Qué.
S- De todas las letras, ¿cuál es el cero?
C- No lo sé, Luigi.
S- Va.

C- La hache.

jueves, 31 de mayo de 2018

Pompa de medicina

El que no croa no llora.

lunes, 30 de abril de 2018

Blant

Por más que investigo, no he logrado encontrar ni un solo archivo, declaración o información de ningún tipo sobre el conflicto shewabi-fossi del Ciclo 7890. ¿Será posible que nunca sucedió? Me pregunto entonces qué son estos recuerdos de haber estado en el lugar durante aquella época. No sabría decir si nuestra intervención fue a favor de los colonos o de Uvemeyast, pero en mi memoria fragmentada conservo algunas vívidas imágenes del acontecimiento.

Recuerdo surcar los cielos hacia un horizonte rojo, montado sobre un reptil alado, sobrevolando un ejército que marchaba por un sendero entre peligrosos peñascos y oscuros abismos.

Recuerdo lavarme el rostro en aguas cristalinas al pie del volcán Fuyán.

Recuerdo la lengua bífida de la puta que me dijo:
-"Enséñame tu luz si es verdad que vienes de las estrellas."

sábado, 31 de marzo de 2018

Saucaubau

Centaurov- ¿Qué es ese ruido?  ¿Se puede saber qué estás haciendo?
Suzzi- La grieta.
C- ¿Por qué haces eso?
S- La estoy arreglando.
C- La estás abriendo más.
S- Estoy rompiendo la rotura.

C- Espera, te ayudo.

miércoles, 28 de febrero de 2018

No pinta

Tendido sobre la cama el recluta Raíz de Limonada esperaba.  El aire no se movía.  Entraron por la puerta dos hembras y se tumbaron junto al recluta.

Tendido sobre la cama el recluta Raíz de Limonada esperaba.  El aire no se movía.  Entraron por la puerta una hembra y un viejo.  La hembra se tumbó junto al recluta; el viejo se tumbó en otra cama y se ocultó bajo un tablón de madera para observar desde ahí.

miércoles, 31 de enero de 2018

Traje de tonto

Bastaría con sacar un tres en el dado de seis caras para conseguir aquello que el recluta Mburst deseaba con tanto fervor.  Tan sólo si obtuviera un uno o un dos perdería esta oportunidad tan valiosa que se le había presentado.  Seis, cinco, cuatro, e incluso tres sería suficiente.  Mburst sabía que las leyes de la probabilidad le favorecían, aunque también que el fracaso no era imposible.  Frotó el dado entre las manos y exhaló una bocanada de aliento sobre él.  Agitó el puño en el que lo sostenía, como cargándolo de toda energía que pudiera inclinar la fortuna de su lado.  Lo lanzó de forma que rodara un poco sobre el tablero y cuando el dado se detuvo quedó mostrando la cara en la que figuraba un uno.

El recluta lamentó la pésima tirada sacudiendo la cabeza hacia los lados.  Sabía que ésta no se trataba de su última posibilidad, pero del mismo modo sabía que no contaría con muchas más.  Sabía que si bien lo más probable es que pudiera al fin obtener lo que anhelaba, podía darse el caso de perder tan evidente oportunidad para siempre.  Esta idea le aterraba.  Volvió a tomar el dado en su mano.  Las probabilidades eran las mismas: bastaba con sacar un tres.  Simplemente debía ser más de dos.  Un cinco, por ejemplo, sería una cómoda victoria.  Mburst, con la idea fija en sacar un magnífico cinco, repitió su ritual: exhaló sobre el dado, lo agitó y lo lanzó.  El resultado de la tirada fue dos.

Mburst emitió una exclamación de rabia hacia lo alto.  Chasqueó los dientes y apretó la mandíbula.  Cerró los ojos con fuerza con la irracional esperanza de que al abrirlos el resultado fuera distinto; pero no, el dado seguía mostrando el fatídico dos.  El recluta mantuvo su mirada fija sobre aquellos dos pequeños símbolos negros mientras reflexionaba sobre su situación.  Contaba con una última oportunidad.  Una última tirada que le permitiría alcanzar eso que determinaba el sentido de su propia existencia.  Pensó en abandonar, dejarlo en aquel momento, huir de aquella situación en la que la pérdida anularía su sueño para siempre; claro que entonces de igual modo nunca lo lograría.  Con cierta torpeza provocada por los nervios volvió a estirar el brazo para alcanzar el dado.  Lo colocó sobre la sudorosa palma de su mano y lo observó unos momentos.  Resopló.  Al fin y al cabo, el éxito seguía siendo lo más probable.  Tres fracasos seguidos sería algo impensable.  Cualquier cosa excepto uno o dos.  El recluta exhaló.  Cualquier cosa excepto uno o dos.  El recluta agitó.  Cualquier cosa excepto uno o dos.  El recluta lanzó...