El estruendo de la inmensa cascada del trópico de Genger me hizo cogitar sobre aquellos tiempos de guerra en el Sistema LXII. Recordé una canción que solían entonar los hijos de los refugiados ibureanos en sus juegos y decidí transcribirla en el momento:
Pui v'foche houreami,
utte mbige v'foche
v'foche, úe, úebiámi
v'foche, úe, pomb biámi.
Pui v'lorche houreami,
utte mbige v'lorche
v'lorche, úe, úebiámi
v´lorche, úe, pomb biámi.
Pui v'kjrische houreami,
utte mbige v'kjrische
v'kjrische, úe, úebiámi
v'kjrische, úe, pomb biámi.
Yo sólo me lavo una vez al año,
pero cuando me lavo
me lavo, oh, tan bien
me lavo, oh, qué bien.
Yo sólo duermo una vez al año,
pero cuando duermo
duermo, oh, tan bien
duermo, oh, qué bien.
Yo sólo jriso una vez al año,
pero cuando jriso
jriso, oh, tan bien
jriso, oh, qué bien.
Al no encontrar una forma adecuada para la traducción a nuestro código del verbo ibureano "kjrisch" adapté la palabra original simplificando su fonología.