domingo, 31 de diciembre de 2017

Fila mental

No te
soporto
ASQUEROSO

Te odio

El más
grande
defendiendo
al más
pequeño
TSSS
PAZ

jueves, 30 de noviembre de 2017

Los dos

Al precipitarse de cabeza por aquel oscuro abismo el hechicero comprendió el error fatal que había cometido al saltar.

martes, 31 de octubre de 2017

Protñec

He de reconocer que jamás había visto un poder telepático tan desarrollado como el del recluta Cao.

-"Repollo-con-zampón redondo del huevo."

-"Cómeme las tinajas, hijo de fullu."

-"Fullu, ubre la chance, mamón; úbrela, dije."

Por desgracia, sólo usaba su talento para transmitir extrañas burlas e insultos.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Suma de vaivenes

La valerosa decisión del recluta Páhiz de adentrarse en aquella caverna fue tiñiéndose de arrepentimiento según descendía a las profundidades de la montaña.  Sostenía una antorcha por delante de sí mientras avanzaba palpando las cavidades de la cueva con la otra mano.  Por momentos le parecía escuchar susurros, gimoteos y extraños cánticos provenientes del interior que le provocaban repentinos escalofríos y un nervioso malestar en el pecho.  No fue hasta que empezaron a picarle los ojos por el sudor que se dio cuenta del drástico cambio de temperatura que había experimentado.  Incluso sin la ropa invernal que vestía, aquel intenso calor húmedo sería casi insoportable y el aire se hacía todavía más denso y sofocante cuanto más se aproximaba al fondo.

-Debo haber enloquecido. - se dijo para sí el recluta Páhiz.  Pero continuó con la ciega esperanza de dar con las respuestas que buscaba.

Al fondo del túnel encontró una entrada, construida con madera y decorada con inscripciones y filas de flores marchitas, de cuyo interior iluminado provenían aquellas voces y extraños sonidos.  Con cuidado de no hacer ruido, Páhiz apagó la antorcha.  Apoyó la espalda contra la pared junto a la apertura, trató de relajar su respiración agitada durante unos momentos y se asomó ligeramente al interior.

El lugar estaba repleto de mujeres de todas las edades, algunas cantando, bailando o brincando, otras sentadas, tiradas alrededor, meciéndose de un lado a otro, vomitando, tomadas de la mano, besándose, pintando con pigmentos las paredes, llorando, balbuceando; todas desnudas por completo.  En el centro del espacio había una pequeña hoguera y sobre ella un recipiente ante el que se encontraban algunas de las más ancianas alrededor de la columna de vapor que emergía.  Había una fila de pequeños animales degollados y muchos sacos y tarros almacenando diversas herramientas y materiales.

-Miserable yo, ahí está. - pensó Páhiz en el momento en el que reconoció a Heydée, único motivo por el cual se encontraba en aquel lugar.  La joven se encontraba inmóvil, sentada contra la pared del fondo con las rodillas recogidas, la boca entreabierta y la mirada perdida.

Páhiz volvió a esconder la cabeza.  Un torrente de temores le azotaba, pero cerró los ojos, inspiró tres bocanadas de aire caliente y se adentró en un impulso de valor.  Caminó con presteza a través del caos hacia el lugar donde se hallaba Heydée.  Para la sorpresa del recluta, ninguna de aquellas mujeres pareció siquiera advertir su presencia fuera de sí como estaban, a pesar incluso de que una de ellas chocó con él en plena danza macabra.  Páhiz se agachó delante de Heydée y trató de espabilarla llamándole por su nombre mientras le sacudía ligeramente de los brazos, pero no despertaba de aquel extraño trance.  Su piel enrojecida parecía extremadamente caliente al tacto y todo su cabello estaba empapado.  Un hilillo de baba escapaba de sus labios.

-Salgamos de aquí, querida. - Páhiz envolvió a Heydée en una manta de piel que encontró a su lado y con un esfuerzo considerable la levantó en brazos.

Se dio la vuelta y se sobresaltó alarmado al encontrar a una de las mujeres, especialmente pequeña y escuálida, mirándole directamente.  Páhiz permaneció paralizado unos momentos hasta que, muy despacio, caminó unos pasos hacia un lado.  La que tenía delante le siguió con la mirada, pero permaneció sin reaccionar.  Finalmente, Páhiz terminó de rodearla, y se dirigió deprisa a la salida.

Apenas avanzó unos falgos cuando sintió un tirón proveniente de la manta con la que sostenía arropada a Heydée que colgaba tras él.  Giró la cabeza y vio a la misma que había rodeado hace un momento, esta vez agarrando la manta con ambas manos.  Trató de zafarse con tirones, pero ella no soltaba.  Páhiz notó cómo la intensidad de los gritos y cánticos subió repentinamente, y un tremendo escalofrío pasó por su cuerpo al darse cuenta de que ya eran muchas las que le miraban fijamente.  Entonces Páhiz, que sostenía a Heydée con ambos brazos, lanzó un contundente cabezazo contra el rostro de la que le tiraba de la manta.  Ésta la soltó finalmente y cayó al suelo.

-No es la estrella solar tan grande como nos dicen, ni su luna tan oscura. - pensó el recluta Páhiz mientras corría hacia la salida con Heydée.

jueves, 31 de agosto de 2017

La última tos

Mist alienígena d'arbolillo m'briagado.  Nofumi frente reversa d'octúbil.  Prafe guibe lens portuguile dosái.  Leyco maguere cigüenzo si mo vais.  Túbera chimolio ensite los qui hay.  Pos neco lo role juste gu juste.  Drobi, fore e fora, lo tome an bulo cuasidi formito pla.

lunes, 31 de julio de 2017

Cal de magia con flor

Una vez reinstaurada la paz en BIT tras la rendición de los ekíes sólo nos quedaba esperar a ser extraídos de aquella abandonada metrópolis en ruinas.  Recuerdo una tarde en la que me reuní con un grupo de reclutas en un estadio mayor, aún en pie a excepción de algunas grietas que partían el graderío, con el propósito de practicar fútbol; un deporte popular en aquella época para el cual se necesitan veintidós jugadores, dos porterías y un componente esférico llamado tíbol.  No fue hasta nuestra llegada al campo que nos percatamos de que ninguno traía consigo el tíbol que teníamos en la base, por lo que decidí regresar yo mismo a recogerlo mientras los reclutas retiraban los escombros y exceso de vegetación para optimizar el campo.

Escuché aullidos simiescos en la distancia.  La guerra no había terminado hacía tanto tiempo, pero ya la flora había crecido con tal ímpetu y frondosidad selvática que apenas se podían distinguir las zonas de parques urbanos de las explanadas formadas a consecuencia de la destrucción bélica.  Mis cogitaciones giraban en torno a aquellos ídolos abstractos esculpidos por los ekíes, cubiertos ahora de maleza, cuando caí en la cuenta de que posiblemente me había desviado en mi trayecto hacia la base puesto que no reconocía el lugar en el que me encontraba.  Decidí subirme a la rama de un árbol retorcido, donde me tumbé y quedé dormido.

Soñé primero con un príncipe pequeño llamado Defectuoso II, luego con eróticas situaciones de un alienígena del pasado.  Finalmente, tuve un sueño en el que recorría un recinto laberíntico del cual muchos jóvenes intentaban salir.  El lugar estaba compuesto a partir de salas cerradas en las que éramos puestos a prueba de distintas maneras en razón de cordura.  Tras lidiar con toda clase de peligros y dificultades logré encontrar la vía al exterior, donde muchos de los que habían salido ya se hallaban esperando aliviados, algunos celebrando su victoria.  Me senté en una colina y acaricié con la mano el césped rosáceo que la cubría mientras me preguntaba si acaso no era aquel lugar tan sólo una sala más del extraño laberinto.

viernes, 30 de junio de 2017

Espanto demonio

Quería hacerlo.
Creí que podría.
No lo hice.
No pude hacerlo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Turuunëë

A consecuencia de la pérdida de los valores sobre los cuales se fundó nuestra patria, nos hallamos en un estadio de precariedad y marginalización jamás visto en nuestra noble raza.  Es de absoluta necesidad la recuperación de las formas tradicionales que tanto tiempo han otorgado ese sublime espíritu de naturaleza indomable a nuestra casta para asegurar una pronta reversión de la actual decadencia.  De no ser así, nuestra desaparición se verá próxima, pues por nuestras venas corre la sangre de la más elevada categoría, no apta para la esclavitud, nomadismo o servidumbre; medios por los cuales otros pueblos, menores en dignidad, se han aferrado a la supervivencia.

Juntos, hermanos, hemos de alzarnos en infatigable rebelión contra la podredumbre que nos consume desde nuestro propio cuerpo gubernamental.  Hemos de extirpar este cáncer en pos del retorno de la soberbia identidad unitaria, característica de la majestuosa historia de nuestro linaje desde los orígenes, y así contar con el poder necesario para enviar la ofensiva definitiva hacia los enemigos de nuestro credo.  Tras el evidente fracaso de los paupérrimos intentos de negociación diplomática, no cabe la menor duda de que tan sólo mediante el uso de la fuerza con violenta contundencia y precisión clínica, como ninguna aparte de nuestras mentes superiores podría de concebir, será posible alcanzar nuestros legítimos objetivos.

No cabe en la presente llamada la engañosa astucia típica del mal al que nos enfrentamos, pues a ninguno de los nuestros puede escapar la comprensión del enorme esfuerzo y sacrificio que hemos de asumir en esta lucha.  La magnitud de la hazaña a la que nos enfrentamos no es de menor envergadura, pero sabemos que no existe precio equiparable al fin soñado de restaurar la gloria, pureza, orgullo, honor y riqueza que nos corresponden por herencia de nuestros ancestros.  Si bien no será fácil, sabemos que nada podrá oponerse a la inapelable justicia de nuestra causa.

Honremos nuestro legado, nuestro origen, nuestra singularidad, nuestro pasado, nuestra cultura sin igual.  Aseguremos la trascendencia de nuestro impacto para garantizar el futuro que nuestras hijas e hijos merecen, de forma que las generaciones venideras jamás vuelvan a olvidar quiénes son.  Unámonos, de una vez por todas, en persecución de la causa mayor, dejando atrás cualquier diferencia provocada por los que nos oprimen.  Convirtámonos en aquello que antes fuimos y nunca debimos dejar de ser.

domingo, 30 de abril de 2017

To-T

La profesora me dio un diminuto bebé maldito que provocó el crecimiento de membranas entre mis dedos.

viernes, 31 de marzo de 2017

Naciones expectantes suben pies

El recluta Jonz se había adornado a sí mismo con todas las flores y colores vivos que pudo encontrar en aquel sitio; pero apenas logró provocar una leve sonrisa en la recluta Pabs, en otro tiempo tan risueña.

martes, 28 de febrero de 2017

Improvo Pexis Régulo

Un grupo humano comenta lo que ve en una pantalla.  Lo que ve es otro grupo humano, más sucio y peor vestido, que habla de lo que ve a través de su pantalla.  Esta pantalla muestra la imagen de un tercer grupo humano, elegantes y bien peinados, que comenta a su vez lo que ve en otra pantalla.

martes, 31 de enero de 2017

Palos


Tú no me ves pe' yoa ti sí.


MaJaDeRoHiJoDePuTaCoMePoLLaMierDaiGLú.


Plas pu tum pu chuf ey chas,
epa yupi pimba zasca
zumba cachis úiba fasca,
boin pa flas pa ains au zas.