jueves, 30 de junio de 2022

Los rombos del pasado

De forma imprevista, instantánea y absoluta, el recluta Sender olvidó el Íbaro. No tardó en percatarse de que había perdido un idioma entero extrañamente. Sin embargo, no fue hasta un tiempo después, mientras le contaba una boba anécdota a otro recluta, que sin querer le salió la palabra "Koddjjrreya" en Halayo al tratar de referirse a una especie de gusano autóctono de aquella sierra.

Se dio cuenta entonces de que; de la misma forma imprevista, instantánea y absoluta; había aprendido el Halayo hasta el punto de poder comunicarse con fluidez en dicha lengua la cual siempre había desconocido por completo.