Respiración jadeante y pasos apresurados sobre tierra embarrada.
Grillos, por lo que debe ser de noche.
Los pasos se detienen con una tos sofocada.
Una cremallera se abre; acto seguido algún tipo de actividad esforzada con una herramienta o utensilio metálico.
Movimientos entre la vegetación cercana.
Un gruñido extraño y la actividad con la herramienta cesa inmediatamente.
Respiración entrecortada y silencio durante unos momentos.
Un berrido monstruoso.
Una exclamación de pavor y una carrera entorpecida por la vegetación.
Un crujido y la calidad disminuye considerablemente.
Gritos de auxilio.
Más gemidos y diversos ruidos semejantes a golpes y chasquidos sin identificar.